Este post seme quedó en el tintero desde mi recorrido por el Callejón de Huaylas. Lo que sucedió es que en el camino nos topamos con varias patrullas de carreteras, pero de todas, dos fueron situaciones especiales.
La policía de carreteras de Ancash. Una patrulla nos detuvo. Mientras el policía se acercaba, nosotros preparábamos toda la documentación pertinente. Al llegar el policía no nos pidió nuestros documentos, sino mas bien nos aconsejo sobre la ruta, las horas de viaje, nos dió un minimapa, teléfonos de contacto e inclusive obsequio unos caramelitos con mensajesde seguridad vial. Aparte de todo esto, el tono amable y servicial nos dejo admirados.
Un saludo para la policía de Ancash y felicitaciones. Cabe destacar que teníamos todos los documentos en regla, incluyendo el brevete de mi padre, que era quien conducía en ese momento.
La policía de carreteras de Lima. Nos detiene ahora la patrulla limeña. Desafortunadamente en ese momento manejaba mi hermano, quien aunque ya aprobó todos los examenes de manejo, tiene sólo su ticket, esperando a Junio para canjearlo por su brevete.
El policía se acerca, pide documentos. Todo en regla menos el brevete. Y luego… S/.50.00. El policía nos cobró S/.50.00 por dejarnos ir. Nosotros a riesgo de descompletar eldinero de la gasolina, le pagamos y continuamos el camino.
Conclusiones:
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Felicitaciones a la policía de carreteras de Ancash.
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A la policía de carreteras de Lima, pues ya saben…S/.50.00
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Soy conciente que nosotros TAMBIEN cometimos una falta.