Camino a casa
Caminaba por la acera y una cucaracha se me cruzó en el camino. Procedí a pisarla y seguir mi camino; cinco pasos mas tarde me cruce con tres mas, y al verme superado en número, decidi pasar con perfil bajo antes de que tomaran conciencia del cucarachicidio cometido anteriormente. Más allá, más tranquilo, me puse a reflexionar derredor de mis faenas de trabajo, las cuales se han incrementado, dejando ya muy atras eso de las ocho horas diarias.
El trabajo en estas épocas en la empresa se triplica, y más si vas a inaugurar una tienda. Ahora se estan inaugurando 3 y la chamba es cuantiosa; me gusta pensar que el tiempo y esfuerzo que le estoy dedicando se verá recompensado en un futuro próximo, ojalá nada más no me lleve luego un chasco y todo alla sido en vano. En fin, de todo se aprende en esta vida, y esto algo me ha de enseñar de seguro.

